ROMA.- El operador Costa Cruceros, propietario del hundido Costa Concordia, ofreció pagar 11.000 euros (U$S 14.500) en compensación a cada uno de los 3.200 pasajeros del barco que naufragó frente a la isla de Giglio. 
El monto fue negociado con organizaciones de usuarios y busca cubrir "cualquier daño en propiedades, como la pérdida de equipaje y efectos personales, así como el estrés psicológico y el daño sufrido por unas vacaciones arruinadas", según un comunicado oficial. Es el intento de la empresa de limitar las consecuencias legales del accidente y el desembolso de las aseguradoras. 
Cada pasajero también cobrará un reembolso de 3.000 euros (U$S 4.000) por el crucero frustrado y por el costo del viaje de regreso a sus hogares. En la oferta no se distingue edad e incluye a los niños que viajaban gratos. La empresa tratará en forma individual con las 60 personas que resultaron heridas, y con las familias de los 16 fallecidos y de la veintena de desaparecidos. 
Los que acepten la oferta renuncian a presentar demandas futuras y recibirán el pago dentro de siete días. El director de la Asociación de Operadores de Tours de Italia, Roberto Corbella (ayudó en las negociaciones), instó a cobrar rápidamente. "Las querellas tienen resultados inciertos, toman tiempo, hay costos legales y no existe la certeza de que se obtendrá más de lo que la empresa propone", detalló.
"Estimamos que 85% de los viajeros van a adherir al acuerdo", se señaló desde ADOC, una entidad que integra el Comité de Náufragos del Concordia, negociador del pacto. 
Pese a las visiones optimistas, el acuerdo generó fuertes rechazos. El presidente de Codacons (una ONG de consumidores, que no participó en la negociación), Carlo Rienzi, calificó a la oferta de insuficiente e instó a los pasajeros a visitar a un especialista para determinar si sufrieron trauma psicológico. Rienzi pretende presentar una demanda colectiva en Miami contra la empresa Carnival Corp (dueña de Costa Cruceros), con un monto muy diferente: solicitará 125.000 euros para cada damnificado (U$S 164.000).
También el abogado norteamericano especializado en daños personales, John Arthur Eaves, está buscando pasajeros para presentar querellas individuales contra la empresa en Estados Unidos. "La demanda colectiva no es la herramienta correcta para este caso. La gente necesita ser tratada como individuos. Todos en este barco sufrieron daños diferentes", explicó. 
Uno de los 1.200 miembros de la tripulación, Gary Lobaton, ya presentó una querella contra Carnival en una Corte estadounidense. Sus abogados afirmaron en la presentación que su cliente no estaba consciente de las "condiciones peligrosas" del crucero hasta que fue demasiado tarde para abandonarlo con seguridad. (Reuters-DPA-AFP)